CIERRA LOS OJOS Y CUENTA HASTA TRES: UNO, DOS… Y TRES, ¡AHORA VUELVE A ABRIRLOS!

CIERRA LOS OJOS Y CUENTA HASTA TRES: UNO, DOS… Y TRES, ¡AHORA VUELVE A ABRIRLOS!

Hoy estamos de aniversario, y es que hace ya tres meses desde aquel 17 de diciembre de 2014 en el que se abrieron las puertas del centro de acogida para menores “Lisha Children’s Home”. Aquel día, 13 niños y niñas acompañados por sus respectivas familias se disponían a experimentar un cambio significativo en sus vidas: la llegada a su nuevo hogar. Eran 13 menores de entre las cuantiosas familias que habíamos visitado para analizar sus condiciones, considerar aquellas con una situación de mayor vulnerabilidad y procurar colaborar con ellas.

 

Traté de poner en pocas palabras el complejo “proceso de selección” de los niños y niñas que pasaban a formar parte de nuestra gran familia. Tras un día muy intenso y empapado en emociones me tumbé en mi cama, cogí mi libreta, reflexioné sobre todo aquello que nos había ido sucediendo, medité y escribí:

 

Familias buscando una solución,

carreteras y caminos interminables.

Encuentros cargados de efusividad,

Saludos basados en un color.

 

Estructuras alzándose de forma progresiva.

Aprendizajes culturales a través de locales.

Maneras de interpretar un mundo, una sociedad,

preocupaciones reales, no insignificantes.

 

“Meetings” con aquellos de la alta burocracia,

discusiones relacionadas con nuestras creencias.

Opiniones y consejos útiles,

miradas de convencimiento y confianza.

 

Decisiones capaces de cambiar vidas.

Análisis exhaustos sobre la situación,

contemplación cautelosa del contexto.

Responsabilidades infinitas.

 

Puertas que se abren.

Familias que acompañan.

Niños que comienzan una nueva vida,

una nueva aventura, un novedoso sendero.

13 ilusiones con las que disfrutar.

javi3

Tres meses después de esto hemos logrado grandes aprendizajes. Llevado a cabo importantes decisiones. Incluso tratamos cada día de mejorar nuestro swahili (la lengua nacional de Kenya) para poder tener una mejor comunicaci’on con la comunidad en general. Nos hemos ido acercando paulatinamente a los pequeños. Hemos tratado de inculcar en los niños y niñas la unidad entre ellos para hacerles sentir parte de una gran familia. Todo esto a través de principios como el respeto, la honestidad y la igualdad.

 

Hemos cultivado valores de compromiso, responsabilidad y perseverancia para hacerles ver que después del esfuerzo se sucede la recompensa, y que cargados de positivismo, autoestima, pero al mismo tiempo gratitud y humildad alcanzarán todo aquello que se propongan.

 

De este modo, tras tres meses desde aquel 17 de diciembre hoy he vuelto a tumbarme en mi cama, a coger mi libreta, reflexionar nuevamente, meditar y escribir:

 

Tres meses cargados de responsabilidad,

tres meses de adaptación a un nuevo hogar.

Tres meses de “duties”, actividades.

 

Tres meses debatiendo diferentes perspectivas,

tres meses de argumentos, conclusiones.

Tres meses de aciertos, tres meses de errores.

 

Tres meses cambiando pañales,

tres meses sentados o tumbados para enseñar a sumar.

Tres meses madrugando, tras meses tratando de mejorar.

 

Tres meses de reuniones, meetings y charlas,

tres meses vinculados a las instituciones educacionales.

Tres meses de observación, observación conductual,

tres meses de progreso, tres meses esperanzadores.

 

Tres mese contemplando como se ponía el sol,

tres meses alucinando con el amanecer.

Tres meses tropezándonos y cayéndonos,

tres meses volviéndonos a levantar.

 

Tres meses caminando juntos de la mano,

Tres meses acercándonos los unos a los otros,

Tres meses conectando nuestro entusiasmo en una misma dirección.

Tres meses formando una gran familia.

 

Tres meses de esfuerzo, trabajo y perseverancia.

Tres meses de resultados, tres meses de éxitos.

Tres meses cargados de sonrisas.

Tres meses defendiendo la alegría.

 

 

Javi Musembi

 

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