Navidad Kenia vs. Zambia

Navidad Kenia vs. Zambia

Hoy os contamos cómo festejan la Navidad en los dos países de África en los que trabajamos…

La Navidad en Kenia es considerada una de las mayores festividades del año. A pesar de ser celebrada únicamente por los cristianos, el espíritu se contagia al resto de las religiones, por lo que la unión es mayor en estas fechas tan especiales y reina el espíritu de comunidad.

Los preparativos comienzan a principios de Diciembre. Uno de los primeros pasos es hacerse con la comida necesaria y la ropa que queramos estrenar o regalar, para evitar las prisas de última hora y las subidas de precio.

Al igual que sucede en España, en estas fechas las carreteras están congestionadas, pero en este caso de matatus (transporte típico) o mini buses, llenos de cabras, gallinas, maletas, muebles, sacos de comida y familias que buscan reunirse en sus zonas rurales con los suyos, a los que la mayoría solo ven en estas fiestas.

El día de Nochebuena comienzan seriamente los preparativos para la Navidad: se realizan las últimas compras y las cuadrillas se organizan para cocinar hasta altas horas de la madrugada. En estos maratones culinarios están involucrados todos y cada uno de los miembros de la familia. Mientras unos cortan verduras, otros recolectan leña;  los más valientes persiguen y sacrifican a las piezas de ganado elegidas para la ocasión, y pequeños y mayores cantan villancicos y canciones tradicionales que se escuchan por todas partes. Los petardos son protagonistas de la noche en el momento que el reloj marca las 00:00 horas, el ruido anuncia la Navidad.

La comida típica de Navidad es el guiso de carne con patatas y verduras, acompañado de chapati o torta de maíz; el pilau que se trata de un arroz especiado de origen árabe; y la carne (cabra o vaca) a la parrilla.

El día de Navidad comienza muy temprano a las 5:30 am. Los niños se preparan para ir a misa y otros miembros de la familia se encargan de la decoración “hay que comprar mucho espumillón y los globos más grandes que haya en la tienda”. “Es tradición de este día estrenar zapatos nuevos e incluso calcetines, si no has podido comprarlos tienes que ponerte los mejores que tengas y limpiarlos hasta que estén relucientes”. Después de comer, si la celebración es cerca de la ciudad, las familias se reúnen en algún parque para sacarse fotos que repartirán y enmarcarán en todas las casas.

En los pueblos, como se juntan hasta 100 personas, las comidas siempre se alargan hasta la cena convirtiéndose en una auténtica fiesta en la que se baila y se canta alrededor del fuego.

En lo que respecta al Año Nuevo, la celebración es similar a la española, beber y bailar, con la excepción de que no hay uvas y comienza la cuenta atrás en los últimos 5 segundos.

La Navidad en Zambia no es como en el resto del mundo o al menos como solemos ver en las películas. No solo no nieva si no que hace una temperatura de 35 grados; la gente no lleva gorros; los trineos no existen y en las colas de los centros comerciales, aunque llenas de luces, árboles de navidad y gorros de Papa Noel, solo ves carros llenos de comida y productos de limpieza. Pero todo esto no quiere decir que no sea igual de especial.

Zambia es un país donde la religión es algo que no puede faltar y durante estas fechas sobre todo, es por ello por lo que la mayoría de las Iglesias deciden organizar reuniones que pueden llegar a durar hasta 2 o 3 días, donde combinan charlas con rezos y celebraciones. Además, muchas iglesias en Zambia realizan juegos de natividad y tienen una cuna en la iglesia. Uno o dos días antes de Navidad cantan villancicos en las calles.

El día más importante es el 24 de diciembre, la Nochebuena. Los zambianos van durante todo el día a la Iglesia y mucha gente se queda hasta media noche para celebrar todos juntos el nacimiento de Jesús. A partir de las 00:00h también es muy normal oír fuegos artificiales, petardos, coches pitando y, sobre todo, música, en Zambia la música nunca falta.

Al ser días señalados, en las familias que se lo pueden permitir, también hay comida especial, normalmente se mata un pollo, se come arroz en lugar de nshima (plato típico de Zambia que se suele comer cada día) y hay refrescos para todos. Son muy pocas las familias que se pueden permitir el hacer regalos a sus familiares, es por este motivo por el que no es tradición tener Papa Noel ni Reyes Magos.

Por su parte, el 31 de diciembre sobre las 22.00 h van a misa y después, todos juntos, hacen la cuenta atrás de 10 segundos y cenan.

En conclusión, para los zambianos son días de celebración en los que hacen lo que más les gusta, ir a misa, estar en familia, escuchar música y bailar.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.