Primeros días en Kenia


Todos los días en Kenya son una nueva aventura. Sin irnos más lejos, ayer decidimos ir a la zona de Makuyu, una zona que ya conocía de pasados viajes. Un par de matatus (autobuses) y llegamos a la intersección con la carretera de Makuyu-Pundamilia. Para mi sorpresa, el camino resulta como si estuviese en una autopista europea. La última vez que pase por ella estaba en obras, pero nunca imaginé que tendría este terminado. Al parecer, esta carretera ha sido construída por los chinos, trayéndose no sólo los materiales sino también la mano de obra. Se cuenta por aquí que, según iban avanzando en dirección norte, todos los perros de la zona iban desapareciendo, parece que aquí también saben que en China la carne de perro está bien valorada. Eric se moría de risa contándonos esta anécdota.

Cuando llegamos a la intersección y estabamos esperando a que llegase el matatu que nos acercase al pueblo de Makuyu, me encontré con un cartel que ponía: MEGGs PROPERTY – LAND FOR SALE. Cuando me acerco al cartel para apuntar el número, veo que la oficina está ahí mismo. En la oficina me enseñan los terrenos que tienen a la venta, y a los 20 minutos estamos a 10 km de la oficina viendo varios terrenos. Los terrenos no nos llaman mucho la atención pero tuvimos la suerte de conocer a MEGG. Megg es una mujer que ha vivido 20 años en Alemania, y que tras haber visto crecer a sus hijos, decidió volver a su país para devolver su suerte a muchos de sus vecinos. Esta desarrollando un proyecto digno de admiración. Ha creado tres tiendas que parecen ser el comienzo de un nuevo pueblo, trayendo electricidad desde 10 km y desarrollando la zona por completo. No se ha quedado ahí. Ha comprado una incubadora con la que está criando gallinas, faisanes, pavos, codornices… enseñando a todos los lugareños las grandes ventajas que puede ofrecer esta herramienta.

En el camino de vuelta vimos un terreno más, este tenia mejor pinta y era algo más barato. El conductor que nos había acompañado durante todo el trayecto se hizo nuestro colega y cuando volvíamos no dudé en preguntarle si nos acercaría a nuestro próximo destino, Watoto Wa Baraka.

Watoto Wa Baraka es el orfanato en el que estuve cuando vine a Kenia por primera vez y donde conocí a Eric. La experiencia que viví ahí fue inolvidable; una mezcla de amor y odio que me ha traído hasta el punto en el que me encuentro ahora. Amor porque en ese momento sentí que estaba haciendo lo que realmente me gusta hacer. Odio porque veía que por mucho que la ayuda estaba llegando, mucha de ella se quedaba por el camino. 

                

Pude ver a muchos de los niños con los que había estado conviviendo. Habían crecido muchísimo ya que han pasado casi 4 años, pero esto no era lo único que había cambiado. Muchos de los niños se habían ido y no quedaba ningún trabajador de la antigua directiva. Pronto nos tuvimos que ir porque se estaba haciendo tarde, pero me hizo muchísima ilusión simplemente estar con ellos y saber que estaban bien.

Mientras andábamos de vuelta a Makuyu, íbamos hablando con John, un viejo amigo que tenia una tienda al lado del orfanato. John nos empezó a contar en detalle todo lo que había acontecido en Watoto Wa Baraka, muchas historias que ya había escuchado pero que siempre cambian al pasar de una persona a otra. Son esta clase de historias las que han hecho que Más Por Ellos tenga una razón de ser y que sea la transparencia la nota mas característica que va a regir nuestra asociación. Pero esto es otra historia que contaremos con más detalle más adelante.

Ya llevaremos unos 20 terrenos vistos desde que llegamos, casi todos están en la Central Highland Province, una provincia que se encuentra en el centro de Kenia. Está a tan solo una hora de Nairobi en dirección Norte, y se trata de la región más verde y fértil de Kenya. Se planta de todo; café, platano, maíz, habas… Una gran proporción de la población vive en esta provincia debido a las características y condiciones climatológicas. Durante los meses de Junio y Julio las temperaturas bajan a 15-20 grados, y entre Octubre y Diciembre llega la época de monzón, no para de llover durante semanas seguidas. La tierra está preparada para absorber estas dosis de agua, nunca se ven inundaciones. Si acaso se pueden ver grandes charcos y mucho barro, y a los lugareños con unas buenas botas de agua.

Ya tenemos identificada la zona y estamos en contacto con varios de los propietarios, negociando los precios, a veces muy a la alta debido a que somos musungus. Pero pronto tendremos nuestro hueco en Kenya y podremos decir que Más Por Ellos ya es una realidad. El sueño no ha hecho mas que empezar!

Álvaro



“Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar.” Paulo Coelho


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