
SENSIBILIZADOS es un programa de contenidos que nace con el objetivo de que las personas conozcan más de cerca la realidad de las zonas en las que trabajamos en KUBUKA.
Autoría: Sabela Marcos Chapela
En los últimos años, Kenia se ha consolidado como uno de los principales focos de emprendimiento juvenil en África. Desde las grandes ciudades hasta las zonas rurales, la juventud ha comenzado a poner en marcha iniciativas novedosas con el objetivo de modernizar el país.
Un desarrollo que se ha visto acelerado por la instalación en el país de empresas como Microsoft, Visa o Google, que no solo han favorecido la innovación, sino que han generado un vivero de puestos de trabajo altamente cualificados, y que ha provocado que Nairobi sea denominada la “Silicon Savannah”.
Lo más destacable de este fenómeno es que no solo se ha limitado al sector tecnológico o al financiero, sino que las nuevas generaciones han utilizado las herramientas digitales para introducir innovaciones en ámbitos como el humanitario, la salud, el clima, la agricultura, la educación o la gobernanza.
Todo este movimiento ha hecho que países como Italia hayan convertido a Kenia en su principal socio africano en materia tecnológica, con inversiones superiores a los 10.000 millones de dólares y proyectos como la construcción de un centro de inteligencia artificial para el desarrollo sostenible.
Innovación y empleo juvenil en Kenia
El desempleo y la baja cualificación de los trabajos son dos de los problemas de mayor calado en Kenia. Buena parte de los jóvenes que se incorporan al mercado laboral lo hacen en empleos de baja calidad y de manera informal, mientras que los vínculos entre educación e industria son escasos o inexistentes, lo que dificulta la transición fluida de la juventud al mundo laboral más cualificado.
Esta es una de las razones por las que muchos jóvenes usan la tecnología para convertir las dificultades en oportunidades. Lejos de resignarse ante la falta de empleo o de recursos, numerosos emprendedores desarrollan iniciativas para dar respuesta a problemas presentes en sus propias comunidades. Estas propuestas demuestran que la innovación puede transformarse en una poderosa herramienta de cambio social.

Uno de los ejemplos precursores de este fenómeno de emprendimiento juvenil se remonta a 2017, cuando cinco adolescentes kenianas crearon la aplicación I-cut, que tenía por objeto prevenir y combatir la mutilación genital femenina. A través de la aplicación, las víctimas podían enviar una alerta inmediata a las autoridades o centros de rescate si se sentían en peligro inminente. Además, conectaba a las niñas y mujeres afectadas con profesionales sanitarios o comisarías de policía.
Otro ejemplo de innovación actual, que transforma el modo de vida y la sostenibilidad del país, es el puesto en marcha por la joven keniana Nzambi Matee. En este caso, su empresa recicla plásticos para convertirlos en material de construcción, especialmente ladrillos y adoquines.

Estos dos ejemplos son solo una pequeña muestra del fenómeno emprendedor juvenil que, aupado por las nuevas tecnologías, está transformando Kenia y su imagen, y está haciendo del país un destino inversor y un foco de innovación para el progreso económico y social.