SENSIBILIZADOS. Nuevos retos para los pescadores keniatas de Mida Creek

SENSIBILIZADOS es un programa de contenidos que nace con el objetivo de que las personas conozcan más de cerca la realidad de las zonas en las que trabajamos en KUBUKA.

Autoría: Jimena Bonilla Flores

Mida Creek es un estuario rodeado de una extensa red de manglares, marismas y canales de marea, que forman parte del ecosistema de la reserva Nacional Marina de Watamu, en la costa de Kenia.

Este enclave ha proporcionado peces, cangrejos y otros recursos marinos que han sustentado a los habitantes de la zona durante generaciones, pero la situación ha cambiado drásticamente. Los pescadores regresan con pescas escasas y, además, para lograr alguna captura, han de adentrarse al peligroso mar abierto, cuando antiguamente su trabajo se realizaba cerca de la orilla.

Esta disminución de las capturas se ha convertido en una cuestión de pura supervivencia para los habitantes de Mida Creek, según afirman las Unidades de Gestión Pesquera (UGP), entidades que aúnan a todos los pescadores de la zona.

Las causas de esta problemática van desde la degradación ambiental y el cambio en las condiciones oceánicas, hasta el aumento de la competencia por el espacio costero por parte de la inversión privada y el turismo.

El aumento de las temperaturas ha provocado que los océanos hayan absorbido más del 90% del calor residual de los gases de efecto invernadero en la atmósfera. En la costa de Kenia, según los científicos, el calentamiento se está produciendo más rápido que el promedio mundial. No en vano, hace ya tres décadas, el fenómeno ‘El Niño’ alcanzó la región con especial virulencia, afectando gravemente a los manglares.

Las consecuencias de estos cambios ambientales han sido un aumento sustancial de las temperaturas del agua, un incremento de la fuerza de las mareas y la consecuente marcha de las especies autóctona del lugar.

Al tiempo, las empresas turísticas se han establecido en la costa de Watamu, convirtiéndose en uno de los destinos más populares de Kenia. Los habitantes conviven con complejos turísticos, empresas de navegación recreativas y restaurantes. Mientras que una parte de los residentes está a favor del turismo por el aumento de empleo e ingresos, los pescadores temen la posibilidad de perder acceso a zonas de las que dependen para trabajar.

Ante esta situación, la comunidad ha optado por la limpieza de las playas, por la puesta en marcha de programas de concienciación para proteger el ecosistema, y por la plantación de nuevos manglares. Esta vegetación crea zonas para que los peces se puedan reproducir, además de estabilizar la costa y reducir la erosión.

La Comunidad de Conservación de Mida Creek coordina estas prácticas y monitorea los manglares, quienes sirven de criadero para peces, cangrejos y otras especies marinas.

Otra de las acciones por las que apuestan los pescadores es la creación de zonas de veda en las que se prohíbe la pesca en zonas determinadas para que los peces se puedan recuperar y reproducir.

A pesar de todas estas medidas, la comunidad reclama una actuación gubernamental más decidida y directa para preservar este ecosistema natural.