
SENSIBILIZADOS es un programa de contenidos que nace con el objetivo de que las personas conozcan más de cerca la realidad de las zonas en las que trabajamos en KUBUKA.
Autoría: Jimena Bonilla Flores
El jacinto de agua es una planta flotante que ha sido considerada por el IPBES (Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas) como una de las especies acuáticas más invasoras del mundo.
Presente en más de 70 países, el jacinto de agua se reproduce tan rápidamente que puede llegar a duplicar su tamaño en tan solo cinco días. Bloquea las redes de pesca y la navegación, reduce el oxígeno del agua y facilita la aparición de criaderos de mosquitos que transmiten la malaria. Asimismo, empuja el agua hacia las poblaciones, ralentiza el drenaje y aumenta el riesgo de inundaciones, hasta el punto de que, en varias localidades costeras, la población tiene que desplazarse en barca por las calles.
En el lago Naivasha de Kenia, ha cubierto una cuarta parte de la superficie, fenómeno que puede ser observado desde el espacio.

Fue en este lago, en el año 2021, donde el joven keniano Joseph Nguthiru y un grupo de compañeros de la Universidad de Egerton quedaron atrapados con su embarcación en una zona poblada de jacintos de agua.

A raíz de esta experiencia, Joseph Nguthiru decidió convertir la problemática del jacinto de agua en una solución contra la contaminación provocada por los plásticos, y creó una empresa llamada HyaPak, dedicada a transformar esta planta en biomasa de origen vegetal sustitutiva del plástico.
Gracias a esta iniciativa han logrado sustituir el plástico por material vegetal en embalajes, revestimientos y envoltorios que se descomponen de manera orgánica en un periodo de tiempo de tres a doce meses.
Pero, sin duda, el hallazgo más conocido son los envases para las plántulas. Estas bolsas biodegradables sustituyen a las de plástico y cumplen la misma función. El árbol se planta con la bolsa en su raíz para protegerla de agentes externos y, posteriormente, esta bolsa se acaba descomponiendo en unos seis meses. Al contrario que las de plástico, no contaminan y no es necesario retirarlas al plantarlas. Además, ayudan a conservar la humedad del suelo y liberan nutrientes que, al degradarse, favorecen el crecimiento de la planta e, incluso, llegan a crecer un 21% más que las plantadas con plástico.
HyaPak cosecha el jacinto de agua con ayuda de pescadores y miembros de la comunidad que se ven afectados por la situación de los lagos Naivasha y Victoria, lo que contribuye a que dispongan de ingresos adicionales.

Los proyectos de Joseph Nguthiru han sido puestos en valor y reconocidos por distintas instituciones. La Fundación Obama le premió en 2023 y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lo hizo en 2025.
HyaPak ha transformado un problema ambiental de una gran magnitud en una oportunidad económica, sostenible y beneficiosa para el medioambiente y para las comunidades que habitan las zonas afectadas.