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Tiempos de cambio

“Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos” Eduardo Galeano  El cambio y sus procesos, ese estado que tanto me gusta y me hace crecer, para mí, los cambios son momentos de renovación y de vacío ante el que se abren mil posibilidades. Cuando se termina una etapa, como la que ha comenzado tras mi vuelta a España, se abre un tiempo de reflexión de lo vivido y de incertidumbre por el siguiente paso. Me gusta tomarme mi tiempo y ver con algo de distancia todo lo vivido, aprendido y aportado en mis 10 meses en Zambia, cómo yo he cambiado, las relaciones entabladas en terreno con compañeros y compañeras tanto locales como expatriadas, mi visión de la cooperación, de la vida en un país como Zambia, de los proyectos… Pero algo de lo que más me estoy nutriendo a mi vuelta, es ver a KUBUKA desde una perspectiva diferente, conocer a toda la gente a la que sólo le ponía un nombre por whatsapp o una cara en fotos, poder compartir en vivo y en directo impresiones, y sobre todo ver también en KUBUKA ese proceso de cambio y de crecimiento que tan necesario me parece en todos los aspectos, tanto en personas, en organizaciones, en relaciones, en fin, en la vida. Creo que al igual que en mi vida, en KUBUKA también se avecina un momento de cambio muy bonito; Nueva junta directiva, nuevos equipos en terreno, nuevas redes, nuevas ideas……….que llegan para aportar, renovar y construir sobre las bases de un proyecto que empezó hace ya casi 5 años y que tiene un equipo humano con ganas de hacer. Así que de cara a nuevas etapas, nada mejor que formarse, respirar, compartir y avanzar. Virginia Morcillo, voluntaria de KUBUKA

Siempre hay una forma, Colabora a tu manera

AYUDAR, COLABORAR, APORTAR, APOYAR, SECUNDAR, IMPULSAR, COOPERAR, CONTRIBUIR, PATROCINAR, REMEDIAR, SOSTENER… , todas estas palabras son sinónimas pero no importa cuál utilices, dónde lo hagas o de qué manera decidas hacerlo, sea como sea, el significado sigue siendo el mismo: hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo. Muchas veces al oír hablar de voluntariado nuestra cabeza piensa directamente en acudir a un país subdesarrollado o en vías de desarrollo y llevar a cabo un trabajo de apoyo en diferentes proyectos. Sí, sin duda esto es posible, el voluntariado en terreno es muy necesario para cualquier ONG y además es enriquecedor para las personas con vocación de servicio pero, hay más opciones de voluntariado, hay más posibilidades de ayudar… Porque es posible que por una cuestión económica o de falta de tiempo no sea factible acudir a terreno pero es importante señalar que desde España, desde tu ciudad, también hay mucho que hacer. Este voluntariado es igual o más necesario si cabe para el funcionamiento de una ONG y, además, existen diversas necesidades a cubrir en función de tus capacidades. De hecho, el equipo de KUBUKA en España está formado por más de 40 voluntarios que, aparte de sus trabajos y de sus vidas, dedican con ilusión su tiempo a la organización. Su papel es tan importante que si no fuera por ellos, sería casi imposible que el mecanismo funcione. Pero además de esta figura hay otras esenciales para KUBUKA. Y es que, nuestro trabajo en Kenia y Zambia no sería posible sin el apoyo de: padrinos, socios, donantes, pequeñas y grandes empresas, colegios colaboradores… y otros tantos. Creemos ciegamente en la capacidad del ser humano para ofrecer su mano, para compartir, para abrir su corazón, para valorar a las personas sin importar su condición… Pero sabemos que cada realidad es diferente y por eso queremos ofrecer la opción de colaborar a todo el mundo. Con esta idea nació la iniciativa: COLABORA A TU MANERA. ¿Qué es? Son todos aquellos eventos organizados de forma externa a la ONG con el objetivo de darnos difusión, recaudar y/o sensibilizar. La propia expresión lo dice… Colaborar: trabajar conjuntamente con otras personas en una tarea común, normalmente en obras de creación, y en especial cuando se hace como ayuda o de forma desinteresada. A tu manera: de la forma y el modo que tú quieras. Puedes utilizar tu imaginación, ¡las opciones son infinitas! Hasta ahora se han realizado eventos de todo tipo… Obras de teatro;  conciertos y fiestas; una cata de quesos; un recital de poesía; varias exposiciones de fotografía; torneos de pádel, festivales; una cata de vinos; mercadillos, incluso, bodas. Piénsalo, seguro que hay algo que se te da genial o alguna opción que tienes por ahí que puede formar parte de este proyecto. Recuerda, cualquier actividad que realices, si es por un buen fin, siempre brillará más. ¿Por qué no? Imagínate, eres un experto bailarín, te marcas un tango, una bachata, una cumbia y unas sevillanas y, con el dinerito que recaudas por tu arte, ayudas a una comunidad keniana o zambiana a salir adelante. ¿Cómo te sientes? Te garantizamos que genial, muy satisfecho. ¿A qué esperas? ¡Anímate! Muchos ya lo han hecho. Grupo de teatro «La Compañía», Alberto Rubio Terrazas, Naza Díaz, Borja Díaz Illán, Juan Gutierrez Serna Clasea-te, Macaw Cosmetics, Paula Cabedo, Marina Ussia, compañía de teatro Concejo de Llanes, María Antón, Carlota Catalán, Willie de la Torre, Rubén Labarzana, María Buhigas, Álvaro Martín, Isabel Fanconi, entre otros.  ¡A todos!, queremos agradecerles a través de este blog su inestimable apoyo. Gracias por darnos difusión, por expandir nuestra misión, gracias por ese granito de arena que para nosotros es un desierto entero ¡Sin vosotros nada de esto sería posible!  “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Eduardo Galeano.

Welcome to the Ghetto!

El gueto se define como el barrio, suburbio o clase social donde viven personas marginadas por el resto de la sociedad. Siguiendo esta definición el slum keniano Kibera es un gueto porque vive marginado del resto de la capital, Nairobi. A pesar de que cada día miles de personas salen de Kibera para ocupar puestos de trabajo en la ciudad, en Nairobi aun hay personas que no conocen qué es Kibera ni su realidad diaria; gente que juzga y desconfía de sus habitantes simplemente por que viven en el slum; gente que piensa que solo traen enfermedades y problemas; que “son violentos”, dicen. El gobierno tampoco ha ayudado mucho en este sentido y durante años no ha dedicado demasiados recursos en mejorar la vida de las comunidades de Kibera. Caminar por el centro de la capital Keniana, muy similar a cualquier capital europea, y hacerlo después por Kibera nos hace pensar que estamos en otro planeta. Sin embargo, Kibera ha sabido sobreponerse a esta marginación construyendo desde y hacia dentro. El slum es una ciudad en sí misma, viva, fuerte, cambiante donde abundan los negocios (peluquerías, carnicerías, tiendas de bisutería, ropa), los colegios, las iglesias; los bares…Kibera no ha esperado a que nadie viniera de fuera a solucionar sus problemas, y se puso manos a la obra. Como consecuencia de este impulso se crea y crece en Kibera un tejido asociativo muy fuerte; una solidaridad y relación entre sus gentes que sobrepasan el concepto habitual de vecino. Existen grupos de personas organizadas y deseosas de mejorar el espacio donde viven. Abundan los grupos de jóvenes de los diferentes villages que se agrupan para organizar limpiezas, eventos culturales e incluso negocios; las asociaciones de mujeres y religiosas que crean colegios; los grupos de vecinos que organizan colectas para ayudar a sus amigos a superar un mal trago. Y por supuesto: las SACCO. Las SACCO (Savings And Credit Co-operative) o cooperativas de ahorro y crédito, son otro de los elementos característicos de Kibera y de todo Kenia. En origen eran grupos de vecinos que se juntaban aportando una cantidad monetaria fija cada mes y más tarde, y de forma rotativa, accedían a préstamos que entidades normales les negaban para mejorar su negocio o superar una situación económica difícil. Más tarde devolvían el crédito y el turno pasaba a otro miembro. Como rasgo característico de estas SACCOS, y en general de todas las asociaciones de Kibera, está la confianza. Sin ella, el objetivo de prosperar y mejorar el lugar en el que viven sería imposible. En este sentido, Más Por Ellos se ha adaptado a los procedimientos de la comunidad, y sus proyectos se canalizan a través de una cooperativa (SACCO). El objetivo de Más Por Ellos es y ha sido siempre apoyar a la comunidad con la comunidad, es decir: todas las decisiones se toman de conjunto con la comunidad, y en base a sus necesidades. De esta manera, Más Por Ellos es parte del tejido social de Kibera, un tejido heterogéneo en donde abundan las dificultades, pero en donde también abundan las ganas de salir hacia delante. Luis Lanchares

Hasta pronto Kenya!

Aeropuerto de Nairobi, 22:45 de la noche. Mi avión de vuelta a España espera a sus viajeros. Mi barriga se sigue quejando de haber tenido, quizás, un último mes demasiado africano. Ha sido muy extraña la sensación de despedirme de toda aquella gente. Gente a la que hace hace 7 meses no conocía y no tenía planeado conocer. Decidí venirme a Kenya porque un conocido, a quien hoy llamo “presi”, iba a formar una ONG. No tenía ni idea de que me iba sumergir en una bola de nieve que acaba de empezar a crecer. Más Por Ellos significa todo lo busco: una forma de vida que equilibra la balanza desigual. Una oportunidad de vivir sin el egoísmo social que nos envuelve desde que nacemos, de despojarnos de todas nuestras ropas y reírnos cuando caemos al barro. Y una vez en el barro, darte cuenta que quieres ayudar a limpiar a aquellos no tienen la oportunidad de limpiarse por si mismos. Es curioso como en Madrid, llamado por las Rastas “Babilonia”, se han intercambiado los puestos de la importancia. Nuestro exterior ha pasado al interior del observante jugando un papel fundamental en su juicio. Y el interior se ha guardado dentro de nosotros “para una mejor ocasión”. En Kenia, llamado por mi “Zion”, el exterior de las personas se reduce al color de los ojos, donde pretendes poder descubrir ese interior que algunos se han guardado. Mi mejor colega, Raffi , vende fruta debajo de nuestra casa. Cobra unos 80 euros al mes, de los cuales envía 50 euros para que sus hermanas puedan estudiar. Tiene 20 años y se dedica a repartir amor entre sus clientes, es su modo de ayudar. Le dimos un microcrédito para una máquina de palomitas y ha sido el primero en devolver el dinero. Este Rasta vendedor de fruta, considera nuestra aparición como una bendición de Dios, como si Dios nos hubiera mandado para ayudarles. No soy muy creyente y no creo que mis creencias sean motivo de debate; pero aunque no sea Dios, algo bueno hay dentro de nosotros que nos hace actuar hacia el bien. Y si hacemos caso a ese algo, podremos mantener la esperanza de que lo bueno todavía tiene poder. Darle un sentido real a la esperanza, que no tiene por que seguir esperando. Pablo

Eres el dueño de tu vida

Me gustaría pensar que soy el dueño completo de mi vida, pero no es así. De hecho, gran parte de mi vida estaba determinada antes de que yo naciera. La historia del país en el que naces, pero sobretodo la familia que te hace venir al mundo, son los factores que más determinan tu vida. En mi caso, una España democrática y dividida en los mismos bandos causantes de una guerra civil, y una familia que ya había pasado por mucho antes de mi nacimiento. Por desgracia hay cosas que uno no puede cambiar pero lo que no voy a hacer es quedarme sentado mirando cómo pasa el tiempo, observando como nadie hace algo que pueda cambiar la suerte. Lo bueno es que la vida no es ni blanca ni negra ni gris, es del color con el que quieras pintarla en cada momento. A veces es roja y a veces es verde. Cada persona nace con su caja de colores pero somos demasiados los que tiramos colores al fondo del pozo, ahí donde es muy difícil volver a encontrarlos. Nacemos con ciertas facultades que heredamos de nuestros padres, aprendemos y adquirimos nuevos conocimientos, y son las experiencias y los sentimientos que despiertan en nosotros lo que hacen que la vida sea un auténtico milagro. Uno tiene que invertir mucho tiempo buscándose a uno mismo, utilizando la caja entera de colores e incluso mezclándolos para ver que pasa. No se trata de vivir bajo el famoso carpe diem ni tener todo planificado al dedillo. Mientras todo esto ocurre en nuestra vida, las agujas siguen dando vueltas a la esfera de nuestro reloj, el tiempo se consume. La maleta que nos llevamos al cielo seguirá vacía mañana. Ni los recuerdos que pertenecían al tiempo, ni los talentos que adquieres gracias a las circunstancias, ni tus amigos ni familiares que te encontraste por el camino se irán contigo; la vida es un solo momento en el que todo existe y eres capaz de transformar la realidad, para bien o para mal. Son los principios y valores lo que deberían definir a las personas. Todos tenemos una serie de principios y de valores que hemos aprendido, pero son las acciones las que realmente definen a una persona. Lo complicado está en hacerse la pregunta en cada acción que realizas. Lo fácil es decir: “El que no corre vuela”, expresión que sirve para justificar todas las acciones que van en contra de tus principios. Mis principios me hacen como soy y es el momento de actuar acorde a estos principios. Quiero transformar la realidad, voy a dar todo lo que tengo dentro por ver un mundo más justo el día que me muera, en el que impere un sistema que consiga que el mundo avance a pasos agigantados. Pero no solo para unos, sino para todos. Un mundo justo, en el que ganes según lo que trabajes y no según la suerte de tus contactos, un mundo que devuelva los beneficios a la misma sociedad, ya que es esta quien se los ha dado en primer lugar, un mundo en el que prime la generosidad y no la competencia, un mundo en el que la gente que nació en una familia de clase baja tenga una oportunidad de vivir una buena vida. Y no hablo del socialismo, hablo de la economía social. Hablo de un término que debería sernos familiar a todos, un modelo en el que priman las personas y el fin social sobre el capital. No soy dueño completo de mi vida pero sí de gran parte, y la parte que me toca también afecta a muchas personas. La vuestra también, así que os animo a todos a tomar acción y uniros a una ONG que acaba de nacer pero que promete hacer todo lo posible por cambiar la realidad en la que vivimos. Álvaro

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