Tres razones para enamorarme de Más por Ellos

El blog de esta semana, más que una historia, es una confesión. Os voy a confesar cómo decidí empezar a colaborar con Más Por Ellos y porqué me enamoré de esta iniciativa.

Todo empezó una noche de sábado en Londres cuando una amiga me preguntó “Oye Are, si me tuvieras que decir una persona a la que admiras, ¿quién sería?” y mi subconsciente, un poco embriagado, escupió “Álvaro Pérez-Pla”.  Esa respuesta me pilló por sorpresa.  Fue en ese momento  cuando me di cuenta de que Más Por Ellos me había calado más hondo de lo que yo era consciente y aprovechando la valentía que proporcionan los cocktails decidí escribir a Álvaro. No os podéis ni empezar a imaginar la ilusión que me hizo recibir su contestación; me abría las puertas de Más Por Ellos y me invitaba a colaborar con ellos. Al leerlo se me dibujó una sonrisa en la cara.

Unas semanas más tarde hablé con él por Skype y me contó con más detalles los planes que tenían para Más Por Ellos y Coofund. Fue un flechazo. Pasé la siguiente semana como una quinceañera enamorada, hablando de Más Por Ellos hasta agotar la paciencia de todos mis amigos, levantándome por la mañana con ganas de recibir un email que me permitiese entender un poco más en profundidad como trabajaba la ONG y fantaseando con la posibilidad de hacer una visita a Kenia.  No me culpo. ¿Quién en su sano juicio no se enamoraría de esta iniciativa?

Lo primero que me enamoró fue su energía. Más Por Ellos desprendía energía por todos sus poros. Entre las frases de las entradas de su blog se leían sus ganas de trabajar, su dedicación a la causa y su convicción de que nada ni nadie les iba a frenar. Las fotos de Instagram rezumaban amor, cariño y ternura. Cada post en Facebook transmitía ganas de vivir e ilusión por un futuro mejor. Más Por Ellos desprendía buenas vibraciones. Hacía tiempo que no veía ese tipo de energía, pura e imparable, reflejada en ningún sitio. Caí en sus redes. Enamorada del sentimiento que despertaba en mí, embriagada por su energía contagiosa.

Después, cuando ya conocí un poco más en detalle sus planes, me enamoré de sus ideas. En esencia, Más Por Ellos busca establecer un círculo virtuoso entre educación y emprendimiento como medio para conseguir un desarrollo sostenible. Busca mejorar la calidad de la educación primaria y establecer una escuela politécnica para ofrecer a los niños de Kibera las herramientas necesarias para construirse un futuro mejor. Busca establecer una red de empresas sociales para ofrecer a los adultos de Kibera los medios para construirse un presente mejor. Pero lo maravilloso de sus ideas no acaba aquí. Lo más maravilloso de sus ideas es que no hay ideas preestablecidas. No hay líneas de pensamiento rígidas. No hay ninguna nueva iniciativa que no sea digna de entrar a debate. No hay reglas que guíen tus pensamientos. No hay prejuicios. Las ideas crecen con la experiencia y maduran con la sabiduría del equipo.  Las ideas son frescas, jóvenes e innovadoras.  Las ideas están abiertas a constantes cambios y mejoras. Las ideas de Más Por Ellos son libres. Y como no podía ser de otra manera, me enamoré de su libertad de pensamiento, de sus ganas de entender una nueva realidad, de sus ganas de perseguir un ideal.

Por último, me estoy enamorando de su equipo. De todas y cada una de las personas que lo forman. Un grupo de jóvenes sin miedo al trabajo, que no buscan huir del esfuerzo y que encaran cada problema con la determinación de reducirlo a un mero bache en el camino. Nueve maravillosas personas que desprenden alegría e ilusión por la vida. Un grupo que juntos tienen la fuerza de un titán, juntos son imparables, pues su determinación al sacar este proyecto adelante no conoce límites. Os invito a confiar en ellos, ya que aunque al común de los mortales la iniciativa que tienen entre manos nos quede grande, a ellos les queda como anillo al dedo.

Por todas estas razones me enamoré de Más Por Ellos, de su energía, de su causa y de su gente. Pero sobre todo me enamoré de sus ganas de trabajar, de vivir y de su forma de perseguir un sueño.

Aprovecho este blog para dar las gracias a todo el equipo de Más Por Ellos, por su grandísima labor en Kibera, pero sobre todo, por hacer realidad la frase “si puedes soñarlo puedes alcanzarlo”.  Un placer colaborar con todos vosotros.

A todos los seguidores, colaboradores, padrinos, madrinas, socios y voluntarios de Más Por Ellos, os doy las gracias también, porque sin vosotros nada de esto sería posible.

A todos os deseo una vuelta a los tópicos “lo lograron porque nadie les dijo que era imposible” y “quien la sigue la consigue”. Os deseo nervios, vértigo, mariposas en el estómago y alguna que otra noche en blanco, porque si no la vida sería demasiado anodina.

Arantxa Rodriguez

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.